- 28 de octubre de 2021

Los Consorcios Camineros en el Consorcio Integrado de Cuencas

2021/04/13 at 9:05am
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Con presencia territorial en toda la provincia de Córdoba, las entidades consorcistas se erigen como representativas del campo. Y como parte del sector agropecuario, los consorcios tienen la capacidad de ver más allá de los caminos, entendiendo la integralidad de un territorio, de una cuenca.

Bajo este concepto que siempre ha movilizado al sistema consorcista se comenzaron a pensar los consorcios integrados de cuencas, que tienen como idea básica la de unificar el trabajo de todos los actores que forman parte de una cuenca determinada: consorcios camineros, consorcios canaleros y consorcios de conservación de suelo, cada uno con su identidad propia y con su objetivo a seguir, pero reunidos para articular acciones que redunden en generar el ordenamiento territorial de la cuenca.

La cuenca funciona como un territorio integrado y quienes forman parte de esa cuenca deben trabajar de manera conjunta, con proyectos y planes comunes (y también individuales, dentro de cada establecimiento rural).  Ampliar el concepto de territorio y pensar en la cuenca como espacio de intervención implica que los trabajos que se realicen van a tener un impacto perdurable en el tiempo, tanto en los caminos como en los propios campos. 

La experiencia de trabajo eficaz de más de 65 años de los consorcios camineros, atravesando distintos obstáculos y sorteándolos a todos, dan cuenta de la fortaleza institucional adquirida. Esta fortaleza es respaldada por más de 3000 productores agropecuarios de toda la provincia, más de 800 empleados directos de los consorcios, y un sinfín de relaciones locales que movilizan las economías de cada lugar.

La organización del sistema consorcista propicia el arraigo local. Los consorcistas son los propios vecinos y esto genera representatividad en el territorio.

“Cuanto más gente participa en una organización, en un club, en lo que sea, siempre hay más garantía de éxito. Nosotros tenemos una gran participación, estamos en contacto con todos los miembros del sistema y sabemos qué pasa en cada lugar”, sostiene Antonio Picca, presidente de la Asociación de Consorcios Camineros de la Provincia de Córdoba.

“Durante muchos años vivimos una incoherencia en el trabajo territorial. En nuestra agenda, por ejemplo, el ministerio de Agricultura no figuraba. Además, Recursos Hídricos tenía unos criterios y Vialidad otros. Cuando estos dos organismos públicos se encontraban en una obra solía haber discusiones sobre quién la tenía que hacer o a quién le correspondía.  Hoy, con este sistema, lo que se trata es de armonizar y coordinar el trabajo y las responsabilidades en el territorio y que los consorcios conservacionista de suelos, canaleros y camineros junto a la secretaría de Ambiente en el tema forestal y de prevención de incendios, actúen de manera articulada y ordenada en un mismo lugar”, refiere Antonio Picca.

Para afianzar la idea de trabajo conjunto, desde la Asociación se han promovido reuniones con las entidades del agro para consensuar las acciones que se suceden en el territorio, ya que los productores agropecuarios son los actores principales en esta historia.

“La idea es que entendamos que el campo no termina en el alambrado o en la tranquera, que es parte de un espacio más grande y que lo que ocurre en ese espacio puede tener consecuencias para el campo”, indica Picca.

El consorcio integrado de cuencas es, entonces, el cúmulo de esfuerzos de los consorcios con base territorial. En esta pirámide, los productores son la base, y allí mismo están los consorcios camineros, trabajando diariamente en los caminos rurales, en los trayectos que pasan por todos los campos de la provincia

Los consorcios camineros conforman un sistema que tiene más de 65 años de experiencia de trabajo eficiente y solidario. Esto garantiza la permanencia de los consorcios en el entramado productivo provincial.